Los gobiernos populares y el plan del imperio

LA LIBERACIÓN LATINOAMERICANA Y EL AVANCE DE LA DERECHA CONTINENTAL
Por Facundo Bravo
Nuestra América Latina ha comenzado un período emancipador sin retornos, poco a poco camina hacia una liberación total y final. Ni lerdas ni perezosas, las fuerzas imperiales renuevan y extienden constantemente sus estrategias contrarrevolucionarias. Entre ellas, sobresalen dos tácticas que, a nivel continental, se proponen la desestabilización y posterior derrocamiento del proceso revolucionario latinoamericano.

CONFILAR
La Confederación Internacional por la Libertad y la Autonomía Regional nuclea a organizaciones separatistas de Bolivia, Perú, Ecuador, Venezuela, Guatemala y Costa Rica.
En abril de 2006, los centros de poder político y económico del imperial-capitalismo, ya habían perdido gran parte de su influencia-poder en la América Latina: Cuba y Venezuela gestaban una alianza que representaba el principio del fin del dominio imperial; en Bolivia, el Evo comenzaba su camino revolucionario, en Ecuador y Nicaragua se fortalecían las fuerzas anti-imperialistas. El proceso, indudablemente, estaba en marcha y a las dependencias imperiales se les ocurrió una nueva excusa para derrocar los procesos revolucionarios de Nuestra América: las “autonomías”.
Exportado de la Unión Soviética y la Yugoslavia de los noventa, el proyecto llegó a Latinoamérica con el mismo sentido: intentar hacer pie en una “causa cívica”, en un supuestamente justo reclamo, para desestabilizar, golpear y herir de muerte a la liberación latinoamericana.
El plan es simple y se vio muy claramente en la desintegración de la ex Yugoslavia: una vez muerto el presidente Josip Broz (“el mariscal”) Tito se desencadenaron una serie de conflictos político-culturales que, una década mas tarde, culminarían sangrientamente, con seis guerras y dos bombardeos en diez años. La causa: “autonomías” (o mejor dicho, separatismo). Este conflicto, en el que participaron abiertamente Estados Unidos y la OTAN, dio grandes frutos al capitalismo mundial: la oportunidad del desmembramiento de un abroquelado autónomo y opositor al bloque hegemónico mundial, la posibilidad de la penetración del libre mercado, el desembarco de las multinacionales. En fin, el proyecto separatista, con base en Estados Unidos, fomentado por las elites yugoslavas triunfó por sobre la integración eslava.
Hoy, el imperialismo se propone lo mismo en Nuestra América: desde abril de 2006, el venezolano Alberto Manzueti, director del movimiento separatista Rumbo Propio para Zulia y presidente de la Conferencia Liberal Hispanoamericana, opositor al gobierno de Hugo Chávez, comenzó a coordinar una agrupación similar a la que preside, pero a nivel continental. Dos meses mas tarde mantuvo una reunión con José Tapia, director del Instituto de la Libre Empresa del Perú. El objetivo de esa reunión era empezar a tejer el movimiento a nivel continental, usando “contactos e influencias”, siempre provenientes de las oligarquías americanas.

Los primeros en adherir fueron Walter Justiniano, presidente del “think tank” Fundación Libertad y Democracia de Bolivia y Rigoberto Stewart, de la Asociación Limón Real de Costa Rica. Tres meses se tardó para reunir a representantes de seis naciones latinoamericanas bajo un foro realizado el 19 de setiembre.
En ese encuentro la gran figura fue Jaime Nebot, el alcalde social-cristiano de Guayaquil, acérrimo opositor al gobierno popular del presidente Rafael Correa. Las ponencias fueron del ex presidente Luis Palacio y del alcalde de Quito, Paco Moncayo, y los asistentes más destacados fueron Carlos Dabdoub, fundador del movimiento fascista de Bolivia, Nación Camba, una agrupación neo-nazi que practica la violencia abiertamente, tanto verbal como física, contra el gobierno de Evo Morales y sus militantes; Isabel García, directora de la Cámara de la Libre Empresa de Guatemala y Carlos Intriago Macias, director de un semanario ecuatoriano llamado El Autonomista.
Allí se elabora un acta fundacional y se proclama como presidente al más extremista de los asistentes: Dabdoub, dirigente fascista, además de integrante de la oligarquía terrateniente boliviana. También se resolvió llevar el segundo foro al departamento boliviano de Santa Cruz, capital continental de las oligarquías separatistas.
En aquel segundo conclave es redactado un Proyecto de Ley Tipo de “Autonomías” y es electo Secretario General Tapia, quien, curiosamente, tiene una cuenta bancaria abierta en la provincia estadounidense de Georgia, en la cual recibe “donaciones”.
Además de estas “donaciones”, la CONFILAR se sostiene gracias al financiamiento de la Fundación Federico Nauman, que depende del Partido Liberal de Alemania.

UNOAMERICA
La Unoamerica es una organización que, aunque mas joven, con más alcance territorial que la CONFILAR. Basa su pensamiento en que Nuestra América Latina esta atravesando algo así como una dictadura a nivel continental, donde los líderes “populistas y comunistas” están alzándose con el poder. Su método de trabajo es el intercambio de información a nivel internacional entre las organizaciones que la integran y sus enemigos públicos número uno son el Foro de San Pablo y la integración latinoamericana.
Esta organización esta liderada por Alejandro Peña Esclusa, quien se presentó en las elecciones presidenciales venezolanas de 98 como candidato (obteniendo el 0.04%) bajo la fachada del Partido Laboral (PL) Venezolano, una filial de la fundación Shiller, dirigida por la esposa de Lyndon La Rouche, donde la organización mas importante es el PL de los Estados Unidos, liderado por La Rouche, asesor de Ronald Reagan, paladín del neoliberalismo. Peña Esclusa, además, es vocero de Tradición, Familia y Propiedad, una agrupación que, bajo la fachada del catolicismo, esconde principios profundamente antisemitas y fundamentalistas.
En la Argentina, Unoamerica es encabezada por Patricio Videla Balaguer, hijo del torturador Rafael Videla, ex presidente de facto, ejecutor del plan de genocidio sistemático de la argentina de fines de los setenta. Videla hijo, además, fue carapintada y actualmente encabeza, en la Argentina, una organización denominada La historia paralela, que reivindica el último golpe y posterior genocidio.

Unoamerica comenzó a gestarse el 11 de setiembre de 2008, primero conformándose como una comisión investigadora sobre los hechos ocurridos en la masacre de Pando, cuando, por orden del prefecto de ese departamento, Leopoldo Fernández, se asesinaron a treinta militantes campesinos e indígenas, que marchaban en apoyo al gobierno popular de Evo Morales. La excusa de Unoamerica fue que el asesino había sido el gobierno del Evo y, por eso, desconociendo la investigación hecha por la Unión de Naciones Suramericanas, realizaron otra distinta, caracterizada por un brutal manejo sucio y a piacere de los elementos de investigación, siempre con la finalidad de esconder el autor de la masacre: el movimiento fascista boliviano. Luego de esta primera avanzada, vino una segunda, que se dio en un foro realizado en Santa Fe de Bogota, Colombia, los días 12, 13 y 14 de diciembre de 2008, en el cual se fundó Unoamerica.
La integran organizaciones nazis y fascistas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Honduras, Italia, Perú y Venezuela.

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